La sociedad de la información
La sociedad de la información ha permitido y favorecido la globalización, consiguiendo romper barreras espacio-temporales, lo que ha facilitado realizar trámites y gestiones, gracias a la facilidad en el uso y el intercambio de información, aumentando en consecuencia la eficacia de las organizaciones en las que se utilizan. Éste cambio exige un proceso de readaptación y reajuste de los individuos y grupos humanos donde puedan interaccionar con las nuevas formas culturales y de comunicación social que impulsan las nuevas tecnologías. Éste es un proceso de cambio que se produce en un tiempo muy corto y a una velocidad acelerada. Las demandas impuestas por las nuevas tecnologías, obliga, especialmente a los adultos, a hacer un gran esfuerzo formativo para adquirir las competencias necesarias por el uso de las tecnologías digitales, evitando así quedar al margen de las nuevas opciones de ocio, de información, de formación, de trabajo, etc.
Apoyando la postura del autor del artículo, la educación no formal debe responder a las necesidades formativas de los sectores sociales que se encuentran fuera del sistema escolar. Deben ofrecerse oportunidades para que estos sectores tengan acceso a las nuevas redes de comunicación. Compartimos las medidas que propone el autor: potenciar y apoyar proyectos y experiencias de asociaciones culturales, juveniles… en el uso pedagógico y cultural de las nuevas tecnologías; además de transformar las bibliotecas y centros culturales, en espacios de acceso a la cultura audiovisual e informática. Las bibliotecas, los centros culturales, deberían ofrecer soportes multimedia, software didácticos… para optimizar los usos pedagógicos de estas tecnologías.
El progreso no sólo depende de los recursos materiales que están a nuestro alcance, sino que también, de las oportunidades de acceso a estos recursos, para disponer así de recursos humanos suficientemente cualificados, por tanto debemos dar oportunidades a la ciudadanía en general para acceder a las nuevas tecnologías, y conseguir así que algunos sectores no se queden al margen de la sociedad de la información y comunicación.
Asimismo, somos conscientes que la información se ha convertido en un producto que se genera en grandes cantidades y se difunde en grandes masas, lo que convierte la cantidad y naturaleza de la información que recibimos, en otro problema a tratar. Disponer de múltiples y variados medios de comunicación no supone hacer un uso adecuado de los mismos, por ello tenemos que reflexionar si somos capaces de transformar la información en conocimiento. Es necesario no únicamente realizar lecturas superficiales, sino también analizar detenidamente algunos aspectos para distinguir la información relevante de la que no lo es.
Existen dos posiciones, determinados sectores consideran las TIC como la base del progreso, en cambio, otros sectores consideran las TIC unas herramientas que nos conducen a una sociedad deshumanizada. Desde nuestro punto de vista las TIC nos conducen a un constante cambio y sin cambio no hay progreso, pero por otro lado, somos conscientes que no todos los sectores de la sociedad pueden acceder a ellas, por este motivo, como antes hemos mencionado, es necesario ofrecer oportunidades de acceder a éstos servicios a las minorías, siguiendo las pautas que ha enumerado el autor del artículo.
Partiendo de las cuatro perspectivas y posiciones identificadas por J. Echevarría (1999), creemos que debería existir un equilibrio entre ambas. Referente al Discurso mercantilista, es sin lugar a duda una realidad que el mercado condiciona y regula el crecimiento de la sociedad de la información; pero al mismo tiempo, haciendo referencia al discurso crítico – político sería también necesario que las tecnologías digitales estuvieran al servicio del desarrollo social y humano, y no controlado por los intereses de las grandes corporaciones industriales del mundo capitalista, aunque actualmente nos está rigiendo y dispone de más poder el discurso mercantilista . Existe un tercer discurso, que podríamos denominar tecnocentrista, un discurso, desde nuestro parecer, lógico; evidentemente las nuevas tecnologías condicionan las relaciones sociales, y provocan cambios sociales y culturales. Finalmente, identifican un cuarto discurso, llamado apocalíptico, en el que las tecnologías de la información y comunicación representan el fin de los ideales y valores de la modernidad y del modelo ilustrado de sociedad; referente a este último discurso y desde nuestro punto de vista creemos que no son las tecnologías de la información y la comunicación las que erradiquen los ideales y valores, al contrario; las nuevas tecnologías nos permiten conocer valores e ideales de otras culturas, sociedades, sectores… lo que nos permite ser más flexibles y tener una visión más global y abierta. Nos facilita comprender y respetar la diversidad de formas de pensar y/o actuar.
Referente al Uniformismo cultural, no podemos cuestionar que así es, pero al mismo modo que integramos en la cultura propia, rituales y costumbres propias de otras culturas, nos permite compartir y enriquecernos culturalmente y socialmente de los demás; sin interacción con las demás culturas no habría evolución.
En conclusión, el acceso a las nuevas tecnologías y al conocimiento e información, permiten un mundo globalizado en el cual nos enriquecemos unos de otros; lo que se traduce en evolucionar y avanzar en conocimientos y en formación.